¿Cómo educar a un gato?

En mi casa vive un ángel con alma de tigre…


Los gatos son una mascota bastan­te independientes y aunque son ani­males muy inteligentes, es difícil que aprendan alguna cosa si de ello no obtienen algún beneficio. Esto es de­bido a que los felinos, por lo general, son animales solitarios que no viven en manada, por lo que no está en su naturaleza someterse a un “líder”.

Por eso los gatos no se someten a aprender trucos u órdenes directas y solo aprenderán aquello de lo que saquen provecho y evitarán hacer lo que les suponga un perjuicio. Esto no quiere decir que no se pueda educar a los gatos para que la convivencia en casa sea lo mejor posible.

Todos los miembros de la familia deben estar involucrados en educar al gato. No vale de nada que alguien de la familia le riña por subirse en un mueble, si cuando esa persona no está en la casa los demás le dejan hacerlo.

Hacer necesidades en el arenero

Los gatos son una mascota bastan­te independientes y aunque son ani­males muy inteligentes, es difícil que aprendan alguna cosa si de ello no obtienen algún beneficio. Esto es de­bido a que los felinos, por lo general, son animales solitarios que no viven en manada, por lo que no está en su naturaleza someterse a un “líder”.

Por eso los gatos no se someten a aprender trucos u órdenes directas y solo aprenderán aquello de lo que saquen provecho y evitarán hacer lo que les suponga un perjuicio. Esto no quiere decir que no se pueda educar a los gatos para que la convivencia en casa sea lo mejor posible.

Todos los miembros de la familia deben estar involucrados en educar al gato. No vale de nada que alguien de la familia le riña por subirse en un mueble, si cuando esa persona no está en la casa los demás le dejan hacerlo.

Hacer necesidades en el arenero

A los gatos, aunque sean pequeños, no hace falta educarlos para que hagan sus necesidades en la arena. Si tienen un are­nero a su alcance, raramente harán sus ne­cesidades fuera de él. Los gatos pequeños pueden que tengan algún problema al prin­cipio, ya que no son capaces de retener las necesidades como un gato adulto.

Higiene, cepillado y corte de uñas

Lo primordial es comenzar a acostum­brarlos desde que los gatos son pequeños. Si empezamos pronto a cepillar, bañar y a cortarles las uñas a nuestros gatos, más difícil será que nos den problemas cuando sean grandes. Un gato adulto que no esté acostumbrado a estas manipulaciones, nos puede dar muchísimos problemas y lo ten­dremos que dejar por imposible.

Destrozos en muebles y cortinas

Buscar rascadores para que los gatos afilen sus uñas, se pueden utilizar troncos de árbol o alfombras viejas. Aunque le proporcionemos un buen rascador, el gato no siempre se afilara las uñas en él. Si mantenemos las uñas bien corta­das, los destrozos serán menores.

¿Cómo evitar que haga cosas malas?

Nunca debemos castigar al gato de for­ma física. Esto solo servirá para que desconfíe totalmente de nosotros.

Si hace algo malo, es mejor asus­tarlo con un grito fuerte, utili­zando siempre la misma pala­bra ¡NO!, acompañada de una fuerte palmada próxima al gato.

Utilizar una pistola de agua como escar­miento es bastante eficaz, sobre todo cuan­do se afila las uñas donde no debe. Si le damos un “remojón” cada vez que lo haga, por ejemplo, en las cortinas, el gato asociara que las cortinas se están defendiendo de sus arañazos y evitara hacerlo en ellas. Es impor­tante que no nos asocie a nosotros con el agua, por lo que es mejor hacerlo a dis­tancia.

Los “remojones” y el asus­tarlo solo sirve si lo hace­mos en el momento exacto cuando esté haciendo la ac­ción. Si ha hecho algo malo y no lo he­mos pillado en su momento, ya no vale de nada regañarle porque no lo asocia­rá y lo único que conseguiremos será confundirlo y que nos coja desconfianza.

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